Volvieron las musas!
Definitivamente el arte me vuelve a conectar con mi esencia. En los últimos tiempos a pesar de que he estado haciendo cosas que me gustan y me siento muy complacida en lo que estoy, me he desconectado un poco de todo este mundo maravilloso que nutre tanto mi espíritu!
Esta semana conocí a una chica de esta comunidad, Carmencita, quien por esas cosas que uno no termina de entender suceden, como sin encontrarle explicación, llevándote a vivir experiencias que ni te imaginabas que ocurrirían… de pronto, tomas un camino para dirigirte a algún lugar y resulta que la vida te tiene otro preparado. En ese devenir nos encontramos para compartir lo que hoy me vuelve a enlazar con este medio.
No es que lo que vivo hoy día no sea digno de contarse, porque de verdad que me siento muy bien, si, me siento feliz porque llevo mi vida tranquila y hago sólo lo que me produce bienestar, pero no se, esa tranquilidad misma y el mantenerme ocupada en otras cosas, me habían adormecido un poco las musas, que una vez se apoderaron de mi y me motivaban para escribir…Hoy, han vuelto a mi y aquí estoy nuevamente, dejando que ellas expresen todo lo que en un día como ayer, ha nutrido mi alma, mi espíritu.
Habíamos quedado, el día que nos conocimos en vernos, ella está prácticamente sola en esta ciudad, y como regularmente salgo sola, pues me pareció que podíamos compartir un poco de lo que tenemos acá y que en su ciudad poco encuentra.
Tuve una mañana un tanto agitada con los enanos en casa, al borde de una crisis de esas que provoca colgarlos del techo, se me hizo tarde, tuve que posponer un poco más de una hora, la que habíamos acordado. No teníamos plan hecho, sólo que teníamos toda la tarde para hacer lo que nos placiera. Ya habíamos conversado que, al igual que a mi, le gusta el teatro, los conciertos y esos entretenimientos que no a todo mundo le llama la atención, así que donde se me ocurrió convidarla fue a ese espacio, en esta loca y agitada ciudad, donde convergen los amantes de las artes, porque es el sitio donde se encuentra conjugadas la mayoría de ellas… museos, cine, teatro, en fin, todo ese mundo bohemio que tanto me gusta!
Como era buena hora, y ya sabía que la idea de ir a un concierto le agradaba, nos acercamos al Teresa Carreño, porque se que en la Sala José Félix Ribas, los domingos presentan buenos conciertos y en precios muy, muy accesibles. Dicho y hecho, a las cinco de la tarde, presentarían la II Gala Lírica, era el Concierto Final del II Curso de Interpretación Operística, donde nuevas voces que se están incorporando al equipo de cantantes del teatro, junto al ya conformado, presentarían el trabajo realizado en dicho curso, acompañados por la Orquesta Sinfónica Gran Mariscal de Ayacucho y dirigida por uno de los alumnos egresados del IUDEM, de aquella época de cuando trabajaba con ellos, Antonio Delgado. Y con toda la sincronicidad que siempre se hace presente, en el programa estaba incluida “Carmen” de G. Bizet, que es una de las favoritas de mi nueva amiga. Así que como “anillo al dedo” nos venía y compramos los boletos que tenían el precio irrisorio de 5 bolívares.
Eran casi las tres de la tarde, así que tendríamos un poco más de dos horas para ver qué más podíamos hacer. Nos acercamos a la Galería de Arte Nacional, donde con motivo de la celebración del Día Internacional de los Museos, habría el “Encuentro Espontáneo” de danza, improvisación, movimiento, música y plástica.
Mientras llegaba la hora para ello, dimos algunas vueltas y tomando fotografías hasta que llegó el momento de la presentación. Desde los primeros que hicieron su interpretación, me sentí atrapada por la expresión corporal de aquellos que participaron. De verdad que casi todos los performance me gustaron, pero debo decir que hubo dos en particular que me llegaron ha
sta la fibra más sensible, conectándome con mi esencia … uno en el que la protagonista fue Hilse León, miembro de Caracas Rojas Laboratorio. Esa niña tiene una fuerza increíble, la manera como, con la expresión de su cuerpo, de su rostro, transmite el ímpetu de un espíritu libre, me hacía seguirla, tratando de tomarle fotografías, pero era más lo que me quedaba extasiada con lágrimas en los ojos, conectándome con la afinidad de esa libertad de mi ser, con lo que ella en su movimiento entregaba…
La otra muestra que me gustó muchísimo, por el mensaje que contenía, fue uno interpretado por dos personas, y que mostraba como una madre puede sin darse cuenta, anular a un hijo al no escucharlo, sino imponiendo sus mandatos, reprimiéndolo, haciendo que ahogue sus palabras, sus deseos, sus miedos y pensamientos … de verdad fue muy hermoso, al final todo aquello reprimido y que se había almacenando en sentido figurado, en una bolsa que usaba para soplar, fue lanzado al aire (a manera de tiras de papel) rebelándose aquel hijo a su madre y fue entonces cuando ella lo entendió…. Algunas de las frases que pude recoger fueron: “…boca encarnada, dime que me amas…” “…no me escuches cuando miento…” “…acerca tu oído, te voy a decir un secreto…” “…no me atrevo a pronunciar tus palabras…”
Lamenté mucho no saber quiénes eran los protagonistas de aquella escena tan conmovedora, pero me lo pondré como tarea e investigaré. La chica anterior, en un ínterin, fui a saludarla y le pregunté su nombre, pero a ellos no tuve oportunidad de verlos nuevamente.
Después de allí fuimos al Museo de Ciencias Naturales, porque Carmen en su niñez vivió en Caracas y sus padres la llevaban allí y con el deseo de remembrar aquellos tiempos se tomó algunas fotos, y justo a la hora pautada regresamos al teatro.
Como sabes, para mi estar allí significa mucho, es volar en mis recuerdos, es volver a muchos afectos importantes para mi… es conectarme con lo que soy.

Igual, todas las interpretaciones me encantaron, unas más que otras, recordaba en dos de las participaciones, la de Katiuska Rodríguez y Marín Rodríguez, ambas Mezzosopranos, su actuación en “Cavallería Rusticana” . Pero de todas, las que me cautivó fue la de Inés Arellano, Soprano quien cantó el “Aria a la Luna” de la obra “Rusalka” de Anton Dvorak y sin saber lo que decía la letra, me dejé llevar por aquella voz, y todo aquel sentimiento transmitido por aquella chica que metida de lleno en su papel, hacía estremecerme con su canto. Ahora investigando un poco sobre la pieza, me doy cuenta de que no es casual, que aunque no entendiera lo que cantaba por el idioma, el sentimiento que me llegaba era, además de la interpretación, el contenido de la letra … Encontré esta traducción y me quedé atónita con ella… la música no tiene fronteras definitivamente y mi alma sabia, conoce todos los idiomas!
NOTA MUSICAL: “Song to the Moon” de la obra “Rusalka” de A. Dvorak, interpretada por Renee Fleming







candela-mimundo dijo
¿Tú sabes que necesitaba leerte?
Se que "tus otras actividades" son maravillosas y de lo más creativas, pero por aqui necesitaba (se que soy egoísta) de estos relatos tuyos.
Hermosa tarde pasada con una nueva amiga, con la música, con el teatro. y recordando las tardes de la niñez.
No te alejes demasiado.
Besos
P.D.: La traducción del aria hermosísima.
20 Mayo 2008 | 09:26 PM