Ha llegado el Señor Diciembre, al que siempre desde niños le hemos concedido la labor de traernos la alegría, la oportunidad para reunirnos en familia por seguir la tradición, la excusa de celebrar el mes completo porque es la Víspera de la Navidad, aunque muchos se le olvide que lo que realmente se debería festejar es el Cumpleaños del Niño Jesús. Es época de promesas quiméricas que se quedan en ser sólo parte del ritual de fin de año y que retomamos en el siguiente.

Hasta en la brisa de la tarde se nota el cambio, apenas llega este mes ya comienza a correr fría, anunciando que está cerca la Noche Buena, en casa mantenemos regularmente la puerta y la ventana abierta hasta altas horas, y en lo que va de mes, apenas comienza a caer la noche, debemos guarecer el calor de nuestro hogar cerrándolas, porque acostumbrados a nuestro clima siempre templado, el frío decembrino se nos cuela hasta los huesos, y es entonces cuando comienzan a hacer gala los abrigos y cobijas, que la mayor parte del año permanecen engavetados.

Las fachadas de las casas se engalanan con luces multicolores y comienzan los planes de preparativos para las compras, que al final siempre el último día, nos damos cuenta de que tenemos que salir corriendo por algún detalle que se nos escapó.

El Señor Diciembre nos llena de la magia de los regalos, la alegría de recibirlos y el gozo de darlos. Nos envuelve en la fantasía de ser niños nuevamente, mientras nos hacemos cómplices del Niño Jesús, o Santa para comprar, envolver y a hurtadillas poner los regalos, para sorprender a nuestros enanos, disfrutar al compartir y ayudarlos a destaparlos y armarlos, recompensándonos con sus expresiones de “lo que yo quería” y permitiéndonos volver a nuestra infancia jugando esa noche con ellos, porque le regalamos lo que cuando niños nos hubiese gustado tener nosotros.

Llegó, y sólo tiene 31 días, que en el ajetreo de las fiestas se pasan raudos cada vez más…Se cierran ciclos, se tejen nuevas esperanzas, se apuesta por un futuro mejor…

Levanta tu copa y celebra…. Bienvenido Señor Diciembre…. Llénenos de su magia y que permanezca en nuestros hogares, aunque a usted se le deshojen las hojas de su vestido… siembre su alegría en nuestros corazones para que perdure más allá de su último día, para que el amor prevalezca antes que nada, y nos haga más humanos

NOTA MUSICAL: "Si la Virgen fuera andina" interpretada por Hugo Liscano y Javier Galue en el Album Magia Navideña I